La verdad es que lo primero que se me paso por la cabeza al pensar en quién me gustaría ser si pudiera ser otra persona por un día, fue una chica explosiva, de estas de anuncio, que se siente deseada por los tíos que la miran desnudándola y las tías que la miran con admiración o envidia... pero creo que me gustaría más ser una bailarina famosa, una gogó...
También me parecería interesante poder estar en la piel de un misionero o de un médico que tenga que enfrentarse con problemas reales, con el sufrimiento de las personas, para aprender a valorar el verdadero sentido de la vida...
Y de repente me di cuenta de que lo que más me gustaría realmente es seguir siendo yo misma cada uno del resto de los días de mi vida, pero cubriéndome de una actitud más optimista, segura y alegre.